El problema de la semana 2: La cosa nostra

 

Tras el éxito con el problema de la semana pasada, hoy vuelvo para plantear uno que enganchará a los amantes de los números.

 

La cosa nostra

El comisario, Enrico Sforza, permanecía inmóvil en el interior de su viejo coche de incógnito, un Lancia Ypsilon oscuro, aparcado en un callejón del nocturno barrio de Forcella. Desde su situación alcanzaba a ver la entrada del cuartel general del clan de los Di Salvo, un auténtico cartel que se había hecho con el control de la droga en todo el golfo de Nápoles. Llevaba meses trabajando en un operativo para dar con Ferdinando Di Salvo, el capo, en busca y captura desde hacía años. Todo apuntaba a que Ferdinando se encontraría aquella noche en el interior del edificio, pero una actuación de los Carabinieri que no resultara en su captura, pondría en alerta a todo el clan que extremaría las precauciones tirando así por tierra el trabajo de meses de investigación.

La noche transcurría apacible, pero desde el exterior nada podía asegurar que efectivamente Ferdinando Di Salvo se encontrara en el edificio. El reloj marcaba las 01:27 am. En la puerta del edificio se observaba un ir y venir de personas, algunas en apariencia no se conocían entre sí. Era una buena ocasión para intentar entrar en el edificio y ver si el objetivo se encontraba en su interior.

La entrada no iba a ser tan sencilla como empujar la puerta y entrar. Había observado en las dos últimas personas que habían accedido al edificio, un patrón que parecía ser una especie de clave. Al llegar a la puerta la primera persona había sido detenida por un hombre corpulento que parecía controlar el acceso al edificio. Este le dijo: “8”, a lo que la persona respondió con otro número: “4”. En ese momento le fue permitido el paso y accedió al edificio. La segunda persona en llegar también fue detenida delante de la puerta, en esta ocasión el hombre corpulento le dijo: “14” a lo que el otro respondió “7”, y de nuevo se le permitió el acceso.

De modo que armado de valor, y creyendo haber comprendido el mecanismo, el comisario Sforza salió de su vehículo y se dirigió hacia la puerta del edificio con la intención de entrar en él. Al llegar ante la puerta, el hombre corpulento le detuvo y le dijo: “10” a lo que el comisario Sforza respondió […]

 

La pregunta de esta semana es sencilla, ¿Qué debe contestar el comisario Sforza para no ser descubierto y poder entrar en el edificio? En una situación real, el comisario solo tendría una posibilidad, puesto que en caso de fallar podría ser asesinado allí mismo. Del mismo modo que la semana pasada, aquel que acierte la respuesta y la explique, podrá recibir un premio de 500 Bits en bitcoin, pero en esta ocasión habrá una diferencia. Del mismo modo que el comisario Sforza podría ser asesinado por fallar la respuesta, vosotros seréis eliminados. Cada usuario solo podrá contestar una vez, así que pensadlo muy bien antes de dar la respuesta. En esta ocasión no mostraré las respuestas de los usuarios que vayan fallando para no dar ventaja a los que vengan detrás. En el momento que alguien acierte en la respuesta y en el porqué, publicaré todas vuestras respuestas.

 

Suerte en la captura de Ferdinando Di Salvo.